domingo, 5 de septiembre de 2010

1 - Mis primeros días como entrenadora

¡Hola a todos!
¡Fu!
No tienen idea de la agotada que estoy, ¡si supieran de dónde les escribo! No se pongan a adivinar que de todas maneras les voy a decir. Estoy en el Centro Pokémon que está justo antes de entrar a Monte Luna, ¿acaso no es una locura? Yo si lo creo, tengo apenas un poco más de una semana que me convertí en entrenadora legalmente. Aquí les va mi cuento.
Ya había pautado previamente con el Profesor Oak que me daría mi primer pokémon y mi licencia de entrenadora, por lo que sólo me quedaba esperar por el día acordado. Cuando por fin llegó, me desperté, me aseé, me vestí y salí de mi habitación directo a la calle. Mi madre, de lo más tranquila, no me dijo nada a pesar de llevar un traje alusivo a un Flareon, pero apenas toqué el sendero de la casa me topé con el Profesor Oak.
Creo que ya los años le pesan, se me quedó mirando como si no me conociera y comenzó a hablarme de los pokémon, como si fuera tonta. Después me preguntó mi nombre y me insistió tanto que se lo repetí, lo mismo pasó con el nombre... ¡de su propio nieto! En fin, después de ese extraño intercambio de palabras se fue volado a quién sabe dónde. Me lo volví a topar antes de llegar al laboratorio, me acerqué a la grama inconscientemente y el vejete loco me agarró por los brazos y me arrastró a su laboratorio delirando y diciendo que la grama era peligrosa si no tenía ningún pokémon conmigo... A raíz de eso asumí que era superpoderosa, ya que en el jardín de mi casa hay mucha grama y jamás me pasó nada... Si, chiste malo, pero fue lo que pensé en ese momento.
En su laboratorio siguió regañándome por tanto tiempo que llegó Green (su nieto), justo cuando le recordé que me tenía que dar mi pokémon, entonces el chico se puso a patalear porque el quería uno también. Me adelanté y escogí a un lindo Charmander y él, por niñerías, escogió al Squirtle. No le presté ni la más mínima atención a su alardeo de "este pokémon es más fuerte que el tuyo", "mi pokémon es más genial que el tuyo", "tú pokémon no es rival para el mío" y más blablablá. Mientras él se hinchaba el ego, yo le colocaba mote a mi Charmander, quien de ahora en adelante deberán recordar que se llama Velvet.



La verdad, Velvet es un Charmander un tanto extraño, es una lindura, hay veces en las que es tan adorable que te provoca abrazarlo hasta la asfixia, pero es muy temperamental, le gusta hacerse el fuerte y alardear (igual que Green), y eso si, es muy fácil hacerle enfadar. Eso lo descubrí con el paso de los días por supuesto.
Cuando terminé de hacerle a entender a mi Charmander que tendría que responder al nombre de Velvet, me di la vuelta para terminar de preparar mi mochila e irme de viaje de una vez, pero Green me cerró el paso y me retó a una batalla. No esperó a que le confirmara ni nada, solo le ordenó a su Squirtle atacar. Estuve a punto de perder, pero gracias al cielo, el temperamento de Velvet me ayudó a no ser humillada por el resto de mi vida. Claro, Green, por el contrario, prácticamente salió llorando de ahí diciéndome que a la próxima no tendría tanta suerte, ya saben, lo que dicen los malos perdedores.
Para no hacerles el cuento más largo, llegué a Viridian City sin ningún problema, es más, Velvet obtuvo un poco de experiencia en el camino y nos encontramos a un tipo que nos regaló una muestra de Potion muy amablemente.
Cuando me dispuse a seguir hacia Pewter, me topé con una chica y un viejo que estaba tumbado en el suelo. Al intentar pasar, el viejo me empezó a gritar como loco que esa era propiedad privada y la chica se excusaba diciendo que era que no había tomado su café. Le di una paliza al viejo y seguí... bueno, eso hubiera querido hacer...
Mientras esperaba que al viejo le dieran su café (o le pasara un camión encima) me acerqué al Mart para curiosear un poco, en eso me llamó la dueña de la tienda preguntándome si conocía al Profesor Oak, al responderle que si se emocionó toda y me pidió que le llevara un paquete que le había llegado al vejete. Si no era el colmo que mi obstáculo más grande fuera un viejo psicótico que tenía bajos los niveles de cafeína ahora era mensajera... ¡Yu-jú...!
Volví a Pueblo Paleta (desgraciado el día que conocí al troll del Mart) y le llevé el estúpido paquete al viejo (ya estaba obstinada y comenzaba a anochecer). Después de muchos blablablá, entró Green (de nuevo) y su abuelo le dio una Pokedex, de mal en peor, el chico volvió a alardear y me echó en cara que su hermana le daría un mapa y que se encargaría de que yo no tuviera uno. Por suerte, Velvet aprendió Ember en el camino y lo corrí del laboratorio y dejándole el trasero en llamas. El Profesor no tardó en darme una Pokedex, diciéndome que ya era muy viejo (como si no se notara) para llenarla y que era su sueño, pero que como no podía nos pedía el favor.
Así terminó mi primer día como entrenadora, llegando de nuevo a Viridian hecha polvo.
Al día siguiente, me encontré la grata sorpresa de que el viejo ya no estaba tirado en el suelo y que podía pasar. Antes de seguir, me acerqué el Mart y compré unas pokebolas. El troll de dueño, antes de irme, hizo un comentario acerca de mi traje de Charmander.
Fui directo al Viridian Forest, esperando entrenar a Velver y toparme con algún pokémon interesante. Por suerte, lo hice, me encontré un pokémon que no era Bug. Era un adorable Pikachu regordete, un peluche en movimiento. Entre Velvet y yo logramos atrapar a esta adorable amigo, al que llamé Ger.



Ger es bastante hiperactivo, no puede quedarse quieto, además que es muy cariñoso conmigo. Gracias a eso, aunque era algo difícil, logré entrenar a Ger sin problemas. Cuando me devolví a Viridian, me metí por el camino equivocado y terminé cerca de la Liga Pokémon, en donde me encontré a Green, quien me retó a una batalla. Ger se lo... digamos que... le dio una paliza xD
¿Qué les puedo decir después de eso? Pasé varios días en el bosque, no perdida en realidad, sino entrenando. Aunque cuando me dispuse a cruzarlo si que me perdí, pero tuvo su lado bueno. Velvet evolucionó



Se las voy a hacer más corta todavía. Llegué a Pewter sin ningún problema, vencí a Brock con Velvet (¡viva Ember!) y me fui disparada hacia Monte Luna.
Me encontré a muchos entrenadores por ahí, fue una buena práctica para Ger ya que no participó en Pewter. En eso encontré algo que no me esperaba... ¡JIGGLYPUFFS!
¡Me moría! Yo adoro a los Jigglypuff, son tan "redondamente" adorables. Decidí capturar uno, pero no fue nada fácil, el primero nos durmió a Ger y a mi sin más. Para el segundo fui preparada con tapones para los oídos y un Pidgey que había capturado por ahí, ya que Ger y Velvet eran más fuertes que los Jigglypuff, pero se me acabaron las pokebolas cuando tenía acorralado a ese Jigglypuff y tuve que tirar la toalla. Después de muchos intentos (y de cambiar al Pidgey por un Nidoran Macho) por fin capturé un Jigglypuff, ¡me sentí tan dichosa!
A la pequeña la bauticé Sonata



He aquí la parte más "fail" de mis días de novata. Cuando saqué a Sonata de su pokebola para explicarle que debía responder a ese nombre, quise probarla para ver qué sabía hacer en batalla. Después de tantos intentos, pasó lo siguiente:

- Sonata... de verdad cantas muy lindo... - dije bostezando después de otra siesta inducida por Sonata - ¿Pero no sabes hacer otra cosa que cantar? -.
La Jigglypuff se me quedó viendo por un muy largo rato, entonces agarró aliento y volvió a cantarme una nana.
En vista que Sonata no hacía más que cantar, tuve que utilizar a Velvet para entrenarla hasta que por fin aprendió Pound y posteriormente Disable. Por ello es que me he tardado en entrar a Monte Luna. Mañana me adentraré en aquellas cuevas oscuras, a la espectativa de encontrarme algún pokémon interesante.
Pero, mientras llega la mañana, me haré trajes de Ger y Sonata.

¡Nos vemos luego!
Chauu! Besos!

Pokémon capturados
Weedle, Rattata, Spearow, Nidoran Hembra, Nidoran Macho, Metapod, Kakuna, Caterpie, Pidgey

Equipo
Velvet (Charmeleon, Nivel 18), Ger (Pikachu, Nivel 18), Sonata (Jigglypuff, nivel 16)

1 comentarios:

Qwerty dijo...

Vas bastante adelantada, me alegro por ti. Yo aún no consigo mi primera medalla. Tus Pokémon están realmente fuertes en comparación a los míos. Ya verás que te pasaré.

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